Categories

Marcas


ENTÉRATE

Ver todas las noticias

El hechizo de la creatividad

Si usted percibe que los colaboradores solo cumplen con el horario y hacen lo que se les ordena, su empresa está en graves problemas. Llegó al punto de la rutinización y perdió el hechizo del entusiasmo. Sus productos o sus servicios serán el reflejo de un ánimo abatido y de figura intrascendente.

“La fuente de riqueza y de desarrollo es la creatividad”, afirma Manuel Enríquez Cabot, experto en biotecnología, profesor de Harvard y una de las máximas autoridades a nivel mundial sobre el impacto de las ciencias en la economía y la sociedad, quien señala que el único camino del desarrollo y la prosperidad es el conocimiento.

Crear no es una ilusión. Todo el mundo tiene talento y es capaz de generar ideas y aportarles valor agregado permanentemente. Pero en muchas empresas hay gente que perdió la devoción por sus funciones –si es que alguna vez la tuvo-, sus fuentes de inspiración se agotaron y los sueños quedaron limitados a la necesidad de un salario.

Es posible que la situación sea dual. Directivos que no influyen, conceptos anacrónicos de gerencia y liderazgo en un mundo cambiante, jefes que privilegian el día a día y no la planeación, empleados ubicados en el lugar equivocado y administración basada en el autoritarismo.

“Una empresa es un equipo que cumple funciones tácticas y estratégicas y para ello se necesita creatividad”, afirma el exfutbolista de la selección Argentina, Jorge Valdano, quien aplica el concepto del liderazgo deportivo al mundo de los negocios.

Laboratorio de ideas

La creatividad, que es la materia prima de la innovación, debe convertirse en una cultura, en un hábito permanente; debe ser un laboratorio en donde fluyan las ideas, se desechen hipótesis y se construyan nuevos objetivos sobre lo existente y sobre las conclusiones de valor que se logren cosechar.

Walt Disney, el extraordinario dibujante y productor cinematográfico, fundador de Disneyworld, siempre tuvo claro que el mundo era de los innovadores. “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”, dijo en una ocasión cuando se propuso realizar cortometrajes infantiles, tras el regreso de la guerra y el fracaso de varios emprendimientos empresariales.

Las empresas no se pueden pasmar, máxime en un mundo sometido a la competencia y al darwinismo económico. Pero generar ideas, no es sólo función de sus directivos, sino también de sus colaboradores. Y para ello, los líderes deben infundir esa cultura y generar espacios apropiados.

Mis días son temáticos

Jack Dorsey, presidente de Square, una de las 15 empresas más innovadoras del universo y que marcan el norte en el mundo de los negocios, señala que para él todos los días son temáticos. No necesariamente se necesitan reuniones físicas sino virtuales, inclusive empleando el twitter, una herramienta limitada en número de caracteres, pero muy útil a la hora de la comunicación instantánea.

“El lunes –dice-, es para la gestión: tenemos una reunión de dirección en Square, y en twitter tenemos nuestra reunión Opcomm (comité de operaciones. El martes tratamos producto, ingeniería y diseño; el miércoles comercialización, crecimiento y comunicaciones; el jueves, los socios y los desarrolladores; y el viernes, la empresa y la cultura”. Los domingos, agrega, están reservados para la estrategia. Y aunque asegura que el sábado es para el descanso, en el artículo que aparece en la revista de Avianca, la autora del texto, Ellen Mcgirt, señala que no está tan convencida de ello. Está segura que también crea los sábados.

No hay fórmulas

La razón es que la creatividad no tiene lugar, no necesariamente se debe disponer de una oficina y de un sitio encerrado. Es como el aire: aparece en la sala de televisión, en el restaurante, en la piscina, en el parque, en la calle… Solo se necesita algo de disposición, poner a funcionar la curiosidad y el sentido de la observación.

¿Es esto un poco loco? Según Dorsey, no, aunque si se requiere algo de disciplina, pero esa es la clave del éxito.

Para crear e innovar no existen fórmulas preestablecidas, ni recetas científicas. Solo actitud, disposición al cambio, mística, entusiasmo, fascinación, desafío del status quo, exploración, imaginación, interacción, quejarse menos y mirar soluciones, eliminar el temor al fracaso y capacidad para sobreponerse a las desilusiones.

“Eso es fantástico, es lo contario a la rutina porque ésta empobrece el espíritu y a la vez impide el crecimiento personal y profesional”, señala la sicóloga Cristina Rico, quien advierte que la creatividad es motivo de satisfacción en  las organizaciones.

 

LatinPymes

InicioInicio

Newsletter